Nuestra casa
Una casa. Mil caminos.
Un diario de la casa contado con lo que Bidea ha publicado y lo que muestran sus propias fotos: un nombre vasco, una esquina de Filandia y gente que viene de lejos.
I
Un nombre que es un camino
Bidea en Euskera quiere decir “El Camino”. Seguramente estás viajando por el mundo o planeas hacerlo. Es por eso que somos el Hostal perfecto para ti.
Sabemos lo que buscas: un espacio diferente, pero con la identidad propia del lugar. Queremos que te sientas como en casa y por eso te ofrecemos lo mejor del maravilloso paisaje cafetero en un solo lugar.
II
Una casa de esquina
Bidea ocupa una casa colonial de esquina, en la Carrera 3 con Calle 7, a dos cuadras de la plaza. Blanca, de dos pisos, con ventanas y balcones verdes y vidrios de colores. La propia casa se describe como “cálida, colorida y colonial”.
Como muchas casas del centro de Filandia, pertenece a la arquitectura de la colonización antioqueña: muros gruesos, aleros anchos y madera por todas partes.
- El alero Ancho, de rayas verdes y blancas: protege los muros de bahareque de la lluvia del Quindío.
- Balcones Pequeños balcones en el segundo piso. La casa dice que muchas habitaciones tienen uno.
- La bandera Amarillo, azul y rojo colgando de una ventana del segundo piso.
- Ventanas verdes Marcos verde intenso con vidrios turquesa: el color que se repite en todo este sitio.
- Vidrios rojos Del otro lado, las ventanas cambian a rojo: la casa tiene dos caras.
- El zócalo Abajo, una franja azul de tablas verticales, y roja en el otro costado.
La casa, en la esquina de la Carrera 3 con Calle 7. · Instagram, mayo de 2025
III
Adentro: guadua, plantas y luz
Al cruzar la puerta aparece el patio: estructuras de guadua, plantas grandes, mesas de madera y una lámpara que se enciende cuando cae la noche. Es donde se desayuna, se seca la ropa del camino y se despliegan los mapas.
Alrededor, salas tranquilas con sillones gastados, libros para intercambiar y una colección de películas. Y café, que la casa sirve durante todo el día.
IV
Gente en movimiento
Por aquí pasan mochileros, parejas, familias y, sobre todo, ciclistas: la bicicleta de viaje apoyada en la pared del patio no es decoración. La casa lo dice en su web, y con descuento incluido.
Una casa para los que siguen descubriendo: gente que viene de lejos, se queda una noche más de lo previsto y se va con una ruta nueva anotada en el cuaderno.
“Este recorrido es uno de los más frecuentados por los ciclistas de la región, así que si están viajando en bicicleta seguro que les gustará mucho pasar por aquí y, además, ¡tendrán un descuento!”
V
Cuartos con tejados y montañas
En el segundo piso, puertas-balcón verdes que se abren sobre los tejados de barro, pisos de madera que brillan y, desde algunas ventanas, la cordillera azul al fondo.
Hay dormitorios compartidos y habitaciones privadas, con y sin baño propio. La casa las describe como luminosas y amplias.
VI
Lo que cuentan los viajeros
Fragmentos textuales de reseñas públicas de huéspedes en Booking.com.
“Came for 3 nights, stayed for 6. Good vibes, clean space, very helpful and friendly staff, fair price, great location, and the breakfast has bread made from real sourdough starter (masa madre) and is delicious…” Vine por 3 noches y me quedé 6. Buena energía, espacio limpio, personal muy amable y servicial, precio justo, gran ubicación, y el desayuno tiene pan hecho con masa madre de verdad y es delicioso…
“Tiene muchos espacios comunes, salas de estar, 2 cocinas! Las camas perfectamente limpias! Un desayuno de cortesía simple pero perfecto…” “Met lots of people. Staff was knowledgeable. Great location. Loads of common spaces to hang or work.” Conocí a mucha gente. El personal sabía de todo. Gran ubicación. Montones de espacios comunes para pasar el rato o trabajar.
“Small, cozy and calm hostel in the center of Filandia. Enjoyed my stay a lot, thank you!” Un hostal pequeño, acogedor y tranquilo en el centro de Filandia. ¡Disfruté mucho mi estadía, gracias!
VII
Una foto para el álbum
En junio de 2023 la casa presentó en Instagram a Mono, un gato de pelo largo que posaba sobre las mesas del patio, y lo nombró —en broma— su verdadero dueño. Es parte de la historia de Bidea; si sigue rondando por ahí, te lo contarán en la casa.
¿Te quedas una noche más?